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martes, 29 de noviembre de 2011

SOBRE EL HAIKU

Haiku

El haiku (俳句, ¿haiku?), derivado del haikai, consiste en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas cuando se traducen o componen en lenguas romances. Es una de las formas de poesía tradicional japonesa más extendidas. Su temática está relacionada con la naturaleza.





Orígenes


Cuando la escritura china llegó a Japón, aproximadamente en el siglo VIII de nuestra era, en pleno esplendor de la dinastía Tang, ya tenía más de 20 siglos de historia. En ese momento Japón salió de la prehistoria y comenzó la producción de su rica literatura. La poesía china clásica tuvo una gran influencia en la literatura japonesa y el estilo de los poetas chinos fue muy imitado. Los orígenes directos del haikú están en el haikai. El haikai es una forma poética marcada, ya que generalmente su contenido se basa en lo cómico y lo divertido. Al pasar el tiempo, el haikai se asoció a otro estilo de composición poético llamado Renga, formándose así una derivación del Renga, el Haikai-no-Renga. El Haikai-no-Renga era una sucesión de poemas Haikai, manteniendo su estilo.


El primer poema que iniciaba esta sucesión se denominaba Hokku. Matsuo Bashō, poeta muy afamado en el arte del haikai, separó el primer poema del Haikai-no-Renga (el Hokku) y por ende lo independizó del Renga, dándole al Haikai o Hokku una personalización estética y expresiva. Pero Basho también llamaba Haiku al Hokku . Esto hizo que en los inicios, el Hokku fuera lo mismo que el Haiku.


Pero con el paso del tiempo, poetas como Masaoka Shiki separaron sustancialmente el haiku del Hokku, conservando este último la vis "cómica", mientras el haiku adquiría un carácter espiritual.





Características


El haikai o haiku tradicional consta de 17 moras (unidad lingüística de menor rango que la sílaba) dispuestas en tres versos de 5, 7 y 5 moras, sin rima. Suele contener tanto una palabra clave denominada kigo (cuarto idioma), que indica la estación del año a la que se refiere, como una cesura, o pausa verbal, conocida como kire, que separa a un haiku en dos imágenes contrastantes.


Tradicionalmente el haiku, así como otras composiciones poéticas, buscaba describir los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones, o la vida cotidiana de la gente. Muy influido por la filosofía y la estética del zen, su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad, la aparente asimetría que sugiere la libertad y con ésta la eternidad.


Haiga & Haijin


Con el fin de acompañar el haiku, muchos poetas realizan una pintura (haiga) generalmente sin demasiada perfección. Matsuo Basho fue el primer poeta en adoptar esta forma del haiku, que hoy domina en las grandes esferas de este género. Haijin es el nombre que se da al autor de un haikai o haiku. Los Haijin más importantes de la historia de Japón son Matsuo Bashō, Yosa Buson, Kobayashi Issa, Usuda Arô, Masaoka Shiki, Uejima Onitsura, Ritsurin Issekiro, Arakida Morikate, Yamasaki Sokan, Ihara Saikaku (también llamado Ibara Saikaku), entre otros.


El haiku en la literatura en español


En México destaca la obra de José Juan Tablada (Al sol y bajo la luna, 1918), Efrén Rebolledo, Rafael Lozano, José Rubén Romero, Francisco Monterde y José María González de Mendoza. Para la divulgación del género fue esencial la labor de Octavio Paz, que en 1956, en colaboración con Eikichi Hayashiya, publicó una traducción de uno de los clásicos del género, Oku no Hosomichi de Matsuo Bashō. En la Argentina cultivaron ocasionalmente el haiku, entre otros, Jorge Luis Borges y Álvaro Yunque. Otros autores argentinos más recientes, como Rafael Roldán Auzqui, mantienen el interés en el género (Haikus a flor de voz, 1997).


El uruguayo Mario Benedetti publicó una obra dedicada al género, Rincón de Haikus, en 1999.


En el Perú, el país de mayor población de inmigrantes japoneses de habla hispana, el haiku tiene una presencia importante. El más renombrado haijin peruano es José Watanabe Varas, que aprendió esta disciplina de su progenitor, Harumi Watanabe. Sus poemarios más célebres son Álbum de familia (1971), Historia Natural (1994) y Banderas detrás de la niebla (2006).


En el campo de la música, destaca la composición Koi no uta: tres haikus para voz cantada y cordófono pulsado (2002) del colombiano Johann Hasler, basada en haikus japoneses del siglo X. El trompetista de jazz Don Ellis editó un disco titulado Haiku (MPS, 1973) y basado en diversos haikus tradicionales.


En España, entre otros, cultivan el haikai o haiku los poetas Llorenç Vidal y Eulogio Díaz del Corral, tanto en castellano como en catalán.


    
EJEMPLOS y EJERCICIOS


Este camino
ya nadie lo recorre

salvo el crepúsculo. MB


"Donde haya hombres
habrá moscas, y habrá
budas también."

Kobayashi Issa


¿Cayeron todas
las gotas de rocío?
No, queda una.
Kawabata Bôsha



PARA TRANSFORMAR EN HAIKU.
La libélula intenta en vano posarse sobre una brizna de hierba. MB


   

17 Diecisiete Haiku
Jorge Luis Borges, La Cifra

1
Algo me han dicho
La tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
2
La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
3
¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
4
Callan las cuerdas
la música sabía
lo que yo siento.
5
Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
6
Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mis suerte.
7
Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
8
En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
9
La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
10
El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
11
Ésta es la mano
que alguna vez tocaba
tu cabellera.
12
Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
13
Bajo la luna
la sombra que se alarga
es una sola.
14
¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
15
La luna nueva
ella tambien la mira
desde otro puerto.
16
Lejos un trino.
el ruiseñor no sabe
que te consuela.
17
La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.



los hombres odian
presumen sueñan pero
las aves vuelan


no sé tu nombre
sólo sé la mirada
con que lo dices


los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan
Mario Benedetti




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